Fundada en Valencia en 2022 por Nacho Rubio, FOSK nació como un proyecto distinto. No fue hasta 2025 que todo cambió: Nacho entendió que el deporte no era un añadido a la marca, era la marca. No recuerda un solo día de su vida sin entrenar, y en cuanto FOSK se construyó alrededor de eso, todo empezó a tener sentido.
Desde entonces, FOSK se mueve con una convicción clara: la única comparación que vale es con quien eras ayer. La comparación con los demás es el villano contra el que luchamos, y ayudar a cada persona a perseguir sus objetivos —por ambiciosos que sean— es la razón por la que existimos. Creemos en ser mejores que ayer, en que cada uno compite contra sí mismo, en tender la mano a quien lo necesita y en confiar en uno mismo cuando nadie más lo hace. No nos rendimos. No miramos atrás.
Nuestra ambición, como marca, tiene dos caras: cumplir esa misión a través de la comunidad que construimos día a día, y llevar a FOSK a convertirse en una marca relevante, no por tamaño, sino por tener la mejor comunidad que exista alrededor del deporte.